Prejuicio

“Temores imaginarios”

    El Prejuicio surge por una conveniencia para discriminar , descartar o dominar a otras personas o aceptarlas preferentemente, sin tener remordimientos y sin reflexionar si eso es bueno o malo, o si es una opinión objetiva o subjetiva.

Debido al convencionalismo en el que nos han educado y visto, determinamos los prejuicios como un mecanismo de defensa. Nos tenemos que desprender de ellos. El prejuicio es negarse a uno mismo. Debemos y tenemos que soltar aquello que nos gusta, que queremos, que deseamos, que nos atrae y nos hace sentir el morbo. Aquello que nos da placer y nos hace sentir libres con lo que somos y queremos.

Tanto la mujer como el hombre sigue privándose de ocultar aquello que nos atrae, de manera que, en nuestras relaciones, nos estancamos sea por trabajo, responsabilidades diarias, hijos etc…No debemos dejar de sentir el deseo en nuestras parejas. La atracción y el morbo, son los complementos puntales en la relación, y por mucho que nos atrape la monotonía, el sexo acaba siendo la unión en nuestras relaciones. Alimentar la pasión, entrar en el erotismo, dejar fluir, ¿y por qué no? liberar nuestra mente sin tener ningún tipo de prejuicio.

   Despertemos nuestra pasión. Descubrámonos a nosotros mismos y dejemos salir esa parte de nosotros que tenemos y que deseamos experimentar, y que sin duda, daría un giro a  momentos más íntimos y apasionados.
http://shopingalexandra.com/
 
Seamos libres en nuestro interior y nuestras mentes.